Gran parte del trabajo de Aldo Chaparro se basa en procesos rápidos, lo que le obliga a tener una estrecha relación con sus materiales. El lienzo, hecho a medida para él, mide 1,81 x 1,81 metros, exactamente la altura de Aldo. Para él, la parte más importante del arte es la performance, la acción y el momento de la creación de la obra, lo que queda es solo el documento.
Dentro de su dormitorio, jugó con la luz del sol que entraba por la terraza a una hora específica, por lo que solo durante unos minutos de un día concreto del año su obra estará completamente alineada.
El título de cada obra que realizó durante su residencia es la hora y la fecha en que la creó, lo que pone de manifiesto que la acción es más importante que el resultado final.
El lienzo, hecho a medida para él, mide 1,81 x 1,81 metros, exactamente la altura de Aldo. Para él, la parte más importante del arte es la performance, la acción y el momento en que se crea la obra, lo que queda es solo el documento.
Dentro de su dormitorio, jugó con la luz del sol que entraba por la terraza a una hora concreta, de modo que solo durante unos minutos de un día concreto del año su obra estará completamente alineada.
El título de cada pieza que realizó durante su residencia es la hora y la fecha en que la creó, lo que pone de relieve que la acción es más importante que el resultado final.