Clara de Tezanos es una artista guatemalteca que vive y crea en Antigua. Su obra vibra en la intersección entre la luz, el ritual y la reverencia, inspirándose tanto en lo tangible como en lo metafísico.
Formada en fotografía en The New School Parsons Paris y Speos, sus inicios profesionales estuvieron marcados por las prácticas basadas en la lente. Pero Clara siempre ha estado más interesada en los portales que en los marcos. Entre 2009 y 2018, cofundó y dirigió La Fototeca, el Centro de Fotografía Contemporánea de Guatemala, y el Festival GuatePhoto, creando plataformas vitales para la cultura visual, la educación y la experimentación en Centroamérica.
En 2018, sus libros Piedra-Padre, Universo y Por Maniobras de un Terceto recibieron reconocimiento internacional y fueron preseleccionados por Paris Photo–Aperture, PhotoEspaña y Rencontres d’Arles, entre otros. Sus instalaciones y exposiciones, como La Fuente es el Sol (Galería Rebelde, 2022), Faites un Voeu (Galerie La La Lande, 2024) y Americanas (Casa Wabi, 2024), invitan al espectador a interactuar no solo con objetos, sino también con frecuencias.
Su obra más reciente, El Habitáculo, es una instalación alimentada por energía solar y un refugio sagrado, un recipiente prismático que vibra en armonía con la naturaleza. Diseñado como una antena viviente, ofrece un portal a la presencia, la quietud y el asombro universal.
A través de cada medio que toca, Clara nos invita a hacernos preguntas más tranquilas, a mirar hacia el cielo con los pies en la tierra y a recordar que la luz tiene memoria y nos habla.
Si está interesado en adquirir una edición de El Habitáculo, envíe sus datos en el siguiente enlace y nos pondremos en contacto con usted.
Un porcentaje de las ventas de esta pieza se dona a La Playa Centro Comunitario.
Conozca su trabajo y sus iniciativas:
Instagram: La Playa Centro Comunitario
Sitio web: La Playa Centro Comunitario
MÁS
El Habitáculo es una instalación interactiva que aspira a ser una antena para conectar con el universo a través del estímulo generado por la vibración en frecuencia con la naturaleza, aislándose con la contención de una forma prismática. Un gesto que orbita en una sensación de plenitud hacia el misterio de esta existencia, la pieza se activa con la luz del sol y su espectro. El prisma como síntesis de todos los misterios de esta existencia, un asombro infinito hacia la inmensidad del universo, explorando varias dimensiones de este concepto como metáfora de la vida.