Ferreyra es un artista multidisciplinar argentino: su obra incluye pintura con diferentes técnicas, cerámica, vídeo, instalación y performance, todo ello de forma autodidacta.
Su principal interés reside en las antiguas culturas latinoamericanas, sus rituales y su «cosmovisión» (visión del mundo) a través de los personajes a los que rendían homenaje.
A partir de este interés particular, Martín Ferreyra ha desarrollado su propio imaginario y sus propios personajes. Elabora conceptos en torno a la idea de identidad, rito y mito que impregnan el inconsciente colectivo de nuestra cultura.
Psicólogo de formación, es principalmente autodidacta en lo que se refiere a las artes.
Ferreyra realizó una performance, documentada en su video de residencia. También realizó un mural de gran formato en la azotea que ya fue eliminado. La habitación 106 cuenta con intervenciones suyas, figuras antropomorfas que emergen de un imaginario donde lo ancestral y lo contemporáneo se entrelazan.