Malatalia es una artista textil cuya obra se basa en el antiguo poder transformador de los tintes naturales, sobre todo del índigo. Su trayectoria comenzó en 2019, impulsada por su fascinación por el proceso alquímico que convierte una simple planta verde en los tonos más intensos de azul. Este momento de asombro se convirtió en una profunda dedicación a explorar los secretos de este oficio ancestral, lo que la llevó a estudiar las meticulosas técnicas del teñido con índigo japonés. Su obra está profundamente influenciada por la precisión, la paciencia y el respeto por la naturaleza que se encuentran en las formas artísticas tradicionales japonesas. A través de estas prácticas, rinde homenaje tanto al oficio como al espíritu, entretejiendo el cuidado, la lentitud y la presencia en cada pieza. Para Malatalia, trabajar con plantas no es solo una cuestión técnica, sino también filosófica. Su proceso creativo refleja el ritmo natural del mundo: fluido, impredecible y que invita a la humildad. Su historia personal también impregna su obra. La provincia de su abuelo en China es conocida por sus tradiciones relacionadas con el índigo, y el tema de la migración dentro de su familia da forma a su exploración de la identidad y la pertenencia. En sus tejidos surgen historias de partida, búsqueda y regreso a casa, que conforman paisajes emocionales teñidos de recuerdos. Hoy en día, Malatalia sigue ampliando su práctica hacia instalaciones a gran escala que invitan al espectador a adentrarse en la obra, tanto física como emocionalmente. Al borrar las fronteras entre el arte y el público, ofrece un espacio de reflexión y conexión. Sus piezas se convierten en silenciosas compañeras para quienes atraviesan sus propias transformaciones: un recordatorio visual y táctil de que la belleza se puede encontrar en el «entremedio».
La artista textil Malatalia (Natalia Munro, que vive y trabaja en Oaxaca) fue nuestra artista residente durante el mes de abril. Durante varios meses, Natalia había estado trabajando en una pieza textil creada específicamente para el hotel (bordada y teñida sobre tela japonesa), que completó e instaló durante su residencia. Malatalia también colaboró con la tienda del hotel para desarrollar una serie de artículos originales.