Shelly Kensler es una artista multidisciplinar estadounidense cuya práctica se mueve entre la pintura, el dibujo y la cerámica modelada a mano, explorando los espacios donde se entrecruzan el mundo natural, el subconsciente y lo místico. Tras haber pasado gran parte de la última década viviendo y trabajando entre Brooklyn, Nashville y Ciudad de México, Kensler se inspira en historias personales, paisajes oníricos, el folclore y procesos intuitivos para crear obras que resultan a la vez íntimas y de otro mundo. En ocasiones, surgen elementos figurativos en estos paisajes imaginarios, que actúan como vehículos a través de los cuales pueden desarrollarse ideas sobre la identidad, la transformación y el autodescubrimiento. Trabajando principalmente a partir del subconsciente, Kensler permite que las imágenes se revelen a través del proceso de creación, en lugar de partir de una narrativa predeterminada. En todos los medios que utiliza, su obra refleja una fascinación constante por las fuerzas invisibles —la energía, la memoria, la sanación y las formas en que buscamos sentido a través de nuestra relación con el mundo natural—.
Durante su residencia en el Hotel El Ganzo, Shelly Kensler trasladó su exploración del misticismo, la energía y la sanación a la arquitectura del hotel mediante un mural de un dragón a gran escala creado en la azotea. Para Kensler, el dragón representa una poderosa energía femenina, una figura asociada a la protección, la sanación y la transformación. Con el cielo abierto de Baja California y el paisaje circundante como telón de fondo, la criatura se convierte en algo más que una imagen en una pared; adquiere la presencia de una guardiana que habita en silencio uno de los espacios más comunes de El Ganzo.La obra refleja temas recurrentes en la trayectoria artística de Kensler, en la que el folclore y las figuras simbólicas se convierten en formas de dar cuerpo a fuerzas que no siempre pueden verse ni explicarse. Aquí, el dragón se sitúa en algún punto entre la mitología y la intuición, la fuerza y el cuidado, lo imaginario y lo natural.